Si la verdad es lo que se ajusta a lo que es realmente —de lo contrario sería mentira— y si las formas de saber en aymara no son ‘representaciones’ sino acciones cognitivas, ¿cómo es que la sabiduría llega a la verdad?, ¿cuáles son las dimensiones de la acción que reciprocan al ajuste del conocimiento?
Una acción puede empezar y terminar, pero su duración y realización tiene dimensiones que responden a la observación (uñaña), al pensamiento (lup’iña), al saber (yatiña) o al entendimiento (amuyaña), y en su papel corroboradora o acreditadora de lo que se sabe (en teoría) la práctica adquiere diferentes formas.
En cuanto a la percepción, la manera como se acredita “lo que se ve” tiene que ver con —si partimos de la ausencia o invisibilidad— salir de la búsqueda (thaqhaña) o lo perdido (chhaqhata), cuando no hay algo, y esto es el JIKIÑA <encontrar>, ubicar un lugar, lograr un cometido, conseguir lo ‘hecho visible’; no solo que aparece sino que es identificado, precisado, terminado y conocido.
Respecto al pensamiento, el modo como el razonamiento de posibilidades encuentra su verdad práctica, y no se queda quieto y tranquilo (aliqa), es través de YANAÑA <intentar>, probar las hipótesis rumiadas o testear las opciones imaginadas. Después de la abducción y deducción vendrá la inducción.
Sobre el saber, la materia que retroalimenta el “saber cómo” y le otorga certeza es el LURAÑA <hacer>, es la ejecución operativa (manual y técnica) y de manera reiterada lo que asegura la verdad de lo que sabe el sabio. De otro modo, si no se hace, está de balde y no se ocupa (inaki), no habrá experiencia ni aprendizaje.
En relación al entendimiento, al tratarse de una comprensión global y referida al andar humano el carácter de la práctica que lo acredita es la dedicación constante, el YÄQAÑA <respetar>, acordarse, atender, estar pendiente. En cambio, si se deja y se abandona (jaytaña), el entendimiento no será cierto, porque su orientación no se verificará en el comportamiento asiduo.
Entonces para la adquisición y justificación del saber, hay que intentar lo que se piensa, hacer reiteradamente lo que se sabe, estar pendiente del hacer al tener entendimiento y lograr lo que se quiere ver. Ahora bien, para que no sean equívocos (pantjaña) estos momentos de la acción son cualificados: hay que intentar adecuadamente, tiene que hacerse bien, hay que dedicarse a cabalidad y encontrar óptimamente.
Explora más contenido en nuestro BLOG
También le invitamos a explorar CANCIONES EN AYMARA, para mejorar la pronunciación. Y si deseas aprender el idioma aymara visita nuestro canal de aprendizaje del idioma aymara en YouTube.
TIAHUANACO Y LA PAZ Como es sabido, en el solsticio de verano (en diciembre) los…
Modos logrados de ser jaqi Como es sabido, no únicamente la fórmula suma qamaña <estadía…
NEGACIÓN EN AYMARA La negación se construye de forma discontinua con la partícula JANI <no>,…
IMPLICACIÓN (→) EN AYMARA “Si… entonces…” La implicación (conectiva lógica) en aymara se expresa a…
MODALIDADES ALÉTICAS AYMARAS (I) Si admitimos que el aymara opera con la lógica modal, lo…
El qhip nayra del conocer Antes de examinar desde el aymara las tres condiciones analíticas…